Tránsito entre dos culturas

Las fronteras son el punto exacto en el que los límites llegan a su fin, la línea donde termina la soberanía de cada uno, el lugar donde nace el respeto, la paz; la materialización de todo esto es una celebración silenciosa a la diversidad, pero ¿Qué es lo que realmente sucede en nuestra frontera?




Esta semana nos vamos muy al sur, hasta llegar a la división fronteriza de nuestra pequeña isla caribeña, La Española, donde dos países con una historia conflictiva generan una serie de hitos socio-migratorios demostrativos de lo que no debe ser una frontera geográfica.



La frontera dominico-haitiana resalta por los niveles de descuido, tanto en protección militar como en inversiones de desarrollo. Miles de haitianos, por generaciones, ha cruzado para huir de la pobreza. A partir de 1980 se convirtió en el lugar de negocio más rentable de la isla, cuando la corrupción se entronizó en ambos países y la porosidad de la frontera se fue convirtiendo en un atractivo para generar dinero y propiciar el tránsito imparable de personas y mercancías.

Hablar de lo que pasa en la frontera requiere más letras de las que debemos escribir y más fotos de las que nos estaría permitido tomar. Es uno de esos temas escabrosos de los que nadie quiere hablar, donde hasta el más letrado se queda sin palabras y los secretos a voces de una realidad triste, miserable y abusiva no encuentran un oído que los quiera escuchar ¿Cuántas denuncias incompletas? ¿Cuántos crímenes recurrentes de los que solo vemos las víctimas?



Documentales, fruto de investigaciones, que denuncian abusos en los que los productores no se atreven a señalar culpables ¿Cómo es posible? La línea fronteriza representa una fuente de riqueza para sectores de poder con negocios en la zona, o a través de ella, pero desnuda las miserias del ciudadano de a pie en ambos lados de la misma.



Desesperanza, miseria, abandono… lo respiras en el ambiente, lo lees en los rostros de la gente, sale en cada conversación y se utiliza como justificación de infinitos encuentros diplomáticos que no nos han llevado a ninguna parte.

Ojalá que un día el cambio deje se ser utopía y los avances diplomáticos se materialicen en hechos que todos podamos apreciar. 

Hasta la próxima! 

No dejen de seguirnos en @p3rspectivas para ver las demás fotos de esta semana ;) 

    




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